miércoles, 12 de septiembre de 2007

Pequeños detalles

Esos que conseguían arrancarme una sonrisa!

Y que todavía la dibujan en mi cara, eh? No sé por qué, pero hoy tocaba turno de recuerdos. Ay... Algunos de hace ya tiempo y otros de hace no tanto, pero todos llenos de cariño. Y aunque tengo buena memoria, seguro que me dejaré muchos...

No hay un orden concreto...


Las rosas de los sábados, sobretodo, si son moradas. Ir al cine a ver una peli mala, pero ir contigo. Escuchar “M” en la radio y saber que cinco segundos antes estabas dedicándomela. Tu colonia. Libros dedicados. La luz de las farolas desde tu ventana. Un graffo con mi nombre. Enredar con el aro de tu oreja. Muchos billetes de autobús. Esas tres rosas en mi cumpleaños, cuando estaba tan lejos de casa. Reirnos hasta que la tripa duele. La Dehesa a cualquier hora. Quique González. Pétalos de margaritas deshojadas en un sobre. Probarnos corbatas. Los toques de la bibliotecaria. Tus dibujillos entre los apuntes. La entrada de la presentación del último disco de Marea. Ron con cocacola. El fotomatón de tu barrio. Hadas. Las piedras de la playa. Compartir un paraguas. De noche, la Gran Vía. Cientos de canciones. Las notitas en los bolsillos traseros del pantalón. Llamadas a las seis de la mañana. El montón de pendientes que he ido coleccionando. Música en directo. Esa carta que comienza: Mirándote mientras dormías... Un beso en el cuello. Conversaciones absurdas en cualquier medio de transporte público (el metro, mi preferido). Fotos con los ojos cerrados...

Y tantas otras cosas...

miércoles, 15 de agosto de 2007

Pinting!

"Three pounds, please"


Respondía el camarero cuando le pedías una pinta.

Este brindis va por todos los que nos juntábamos aquellas noches en los sofacitos del FrenZ. Y nada de Cheers!, que ahora ya sabemos que esas son ocasiones de Tits'n'Ass [muy a mi pesar...]. Sí. La verdad es que Hastings no habría sido lo mismo sin cerveza. Jaja! Pinting... ¡Nuestro deporte favorito! Ahora entiendo por qué esa barriguita que no montó conmigo en el avión cuando salimos de Barajas. Jijiji! ¿Recuerdo de Hastings?

Para otro día el Drinking Problem y la consecuente foto de David. [Lástima no tener también la de codo, je!]

sábado, 11 de agosto de 2007

...Y volar...

En España ya!

Siempre que viajo en avión pienso lo mismo: ¡Cómo envidio a los pájaros!


(Lástima que mis alitas no me dejen ir tan lejos... Jajaja!)

Hoy se termina una aventura que ha durado tres semanas. ¡Y es una pena! Volver a la normalidad, de golpe y porrazo, no es muy recomendable. Necesito un tiempo de adaptación. Horarios, tiempo, idioma.. jajaja! Estoy exagerando... La verdad es que por un lado ya tenía ganas de llegar. Tantos días prácticamente incomunicada... Necesitaba saber qué se estaba cociendo por aquí.

Y sin embargo, ya empiezo a extrañar a los "hastincitos". ¿Es posible? Si sólo hace unas horas que nos despedimos... Sí, es posible. Y es que, hoy he vuelto a recordar por qué odio tanto los aeropuertos! ¡Ay! Espero noviembre con impaciencia... ¡Os echo de menos!

jueves, 9 de agosto de 2007

In Hastings

Esto se acaba...

Mientras escribo esto, un nudito aprieta cada vez más mi garganta. Puf! Imaginar que mañana a estas horas ya comenzarán las despedidas... Ay! Creo que terminaré rápido.

Sólo una cosa. Desde aquí, gracias a todos los que conseguisteis que estando tan lejos de mi gente el día de mi cumpleaños sólo los echara de menos un poquito... Sencillamente genial! Qué va a ser de nosotros sin las risas de la sobremesa en esa "peazo" escuela, sin las pintas del FrenZ, sin las Free Drinks del Fluid o sin poder meternos con nuestro "querido" Julio. Repito: Ay!

Y para terminar ya, dos palabras: Hastinización inminente!

[Las fotos, próximamente, jejej! Que ahora tengo tan pocos recursos que por no tener, no tengo ni eñes mayusculas...]

jueves, 19 de julio de 2007

Los niños y las verduras

¡Brócoli!

Raro es el crío que coma verduras sin poner cara de asco. Aquí un ejemplo. Si no entendéis la conversación no pasa nada, en realidad es lo de menos. Lo único que piensa esta niña se resume en: ¡PUAG!

Me he reído mucho. Un aplauso para ella, es una chica valiente. ¡Al final lo prueba! ¡Jaja! La verdad es que la entiendo perfectamente. A mí tampoco me gustaban. El día que tocaba judías verdes o acelgas, ¡puag!, la hora de la comida era una odisea.

Pero, ¿qué es lo que les han hecho esas plantitas verdes que tantas propiedades tienen? No sé. De pequeña, admiraba a todos los niños que decían que les gustaban las verduras. ¡Qué grandes! ¡Jajaj! Pero recuerdo que era horrible escuchar a mi madre decir: "Pues te lo comerás en la cena". Además, con estos superfrigoríficos de ahora, los más pequeños tendrán espinacas para la comida y la cena de los dos días siguientes. ¡¿Y esto es progreso?! ¡Jajaja! ¡Qué suplicio!

Duele mirar atrás...

Triste aniversario.

Aunque algunos (más de los que me gustaría) lo celebren como un día glorioso, se trata de una fecha fatídica. En 1936, tal día como hoy (hace ya unas cuantas horas) se ponía en marcha un alzamiento militar que llevaría a nuestro país a una guerra civil. Dan ganas de quemar el calendario, cuando no otras cosas... La guerra civil. ¡Mierda! Es un tema que me cabrea. Antes me hacía llorar.



Hay tanto escrito… Y todavía tanto por escribir… Cada vez se conocen más datos, comienzan nuevas investigaciones. La historia continúa y hay que aprender a mirar atrás sin que duela. Es difícil. Requiere todo un proceso de olvido y posterior recuerdo. Es la asignatura pendiente del siglo XX, marcado por el silencio. Demasiado. Primero por miedo a las represalías, luego por la necesidad de avanzar. Ya se ha pasado el tiempo del borrón y cuenta nueva. Ahora toca enfrentarse a lo vivido, romper tabúes y buscar justicia para todos. Creo que la clave está en el respeto. La educación de las nuevas generaciones es fundamental.

El año pasado dediqué algo más de dos meses a un trabajo de Historia centrado en la guerra civil española (en otra ocasión quizá lo habría escrito con mayúsculas, ahora no tiene sentido). Para ello, un montón de libros y documentales me daban la opinión de periodistas, de historiadores, de expertos, de políticos (actuales y de la época), de militares, de los protagonistas... Hemerotecas y archivos históricos completaban la información. Sí, ciertamente había muchísima, pero faltaba algo.

Mi curiosidad apuntaba esta vez a los niños, aquéllos que vivieron la guerra sin entender nada... Niños que ahora tienen más de ochenta años, muchas ganas de hablar y sobre todo, de ser escuchados. Arrugas que esconden testimonios interesantísimos, sí señor. Después de eso creo que aprendí a verla de otro modo. Fue muy enriquecedor. [Desde aquí, gracias a todos los que colaboraron.] Además todos los entrevistados, tanto de un bando como de otro, coincidieron en que la guerra no sirvió para nada. Muy significativo.

Pero ahora, joder, no encuentro mi manual de Historia. Y me habría venido tan bien para esta entrada... El tomo IX coordinado por Tuñón de Lara. Explica la guerra de forma clara y me fue de gran ayuda. Lo buscaré. Bueno, pues por ahorrar tiempo y no equivocarme, tecleé en Google "18 de Julio de 1936" y ¡horror! descubrí algo que casi da miedo. Mi primera reacción fue cerrar la ventana, pero antes de que el ratón llegara a la crucecita de la esquina superior ¿derecha?, decidí echar un ojo.

Leyendo algunos artículos de la página de rotundo nombre ví expresiones como: "Cuando Dios pensó en Francisco Franco, pensó en España", "Franco nos dejó en herencia: una España feliz" o "La guerra continúa y ellos no la han ganado ni lo harán" en un artículo de Laura Vázquez. ¡Puf! Es una opinión, claro. La respetaré, aunque no se hasta qué punto son respetables todas las opiniones... ¡Qué de cosas habría que decirle a esta mujer!

Sorprende tanto rencor, tanto odio… Y más cuando supuestamente ellos eran los vencedores. ¡Qué triste! Vencedores y vencidos. Miserable división social que no fue sino una coartada para aplastar el cuello de los que ya estaban en el suelo. Demasiado fácil, demasiado ruin. Hace gracia que fueran los mismos que el domingo en la iglesia escuchaban lo del “amaos los unos a los otros”. ¡Ja!

Después de leer por encima otro artículo más, cerré la página. Ya está bien de barbaridades por hoy.

miércoles, 11 de julio de 2007

Dedicado a...

… un hombre que demostró tener dos huevos y al que siempre admiraré profundamente…


Sus palabras reflejan principios a los que se mantuvo fiel. Compromiso, fuerza, honor y valentía. Salvador Allende permaneció en su puesto hasta el final como los auténticos capitanes de los barcos que se hunden, incluso siendo consciente de que ya quedaban pocos minutos. Cayó en el Palacio de la Moneda asesinado por el dictador chileno con apellido de mentiroso, Augusto Pinochet. Ójala hubiera más personas como él... Y menos como aquel otro, que cargaba con miles de muertos en su espalda y podía dormir tranquilo (o no).

Sin nada más que decir, sólo añado el poema que Mario Benedetti escribió en honor del presidente chileno:


"Allende"
Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que congregar todos los odios
y además los aviones y los tanques,
para batir al hombre de la paz
tuvieron que bombardearlo hacerlo llama,
porque el hombre de la paz era una fortaleza
Para matar al hombre de la paz
tuvieron que desatar la guerra turbia,
para vencer al hombre de la paz
y acallar su voz modesta y taladrante
tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
y matar mas para seguir matando,
para batir al hombre de la paz
tuvieron que asesinarlo muchas veces
porque el hombre de la paz era una fortaleza,
Para matar al hombre de la paz
tuvieron que imaginar que era una tropa,
una armada, una hueste, una brigada,
tuvieron que creer que era otro ejercito,
pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo
y tenia en sus manos un fusil y un mandato
y eran necesarios mas tanques mas rencores
mas bombas mas aviones mas oprobios
porque el hombre de la paz era una fortaleza
Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
matar y matar mas para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad,
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo.