sábado, 12 de enero de 2008

Me gusta...

... el olor del libro de Hermann Lenz, "Los ojos del criado".

Huele a papel y a humo. A humo de lumbre y tabaco. Era de mi padre, ahora es mío... Se empeñó en que lo trajera del pueblo la última vez que estuvimos allí, aprovechando para felicitar las fiestas a mi abuela. No vamos a menudo por distintos motivos que ahora no vienen a cuento. Pero el caso es que en las habitaciones de arriba están las arcas de madera y los cajones que guardan cosas interesantes. Monedas de todo tipo y de cualquier lugar, periódicos de hace décadas, fotos viejas en las que me gusta adivinar quién es quién... Por eso siempre que vamos, no puedo evitar subir a "güinear", a "guzquear" (palabras que me recuerdan inevitablemente a mi padre y que significan lo mismo: cotillear, rebuscar...).

Desde el jardín se ve el río. La vista es preciosa y escuchar el rumor del agua mientras las orejas se ponen rojas de frío es genial. En verano es mucho más bonito, si cabe. Hace años, apagar la luz de la fachada era suficiente para poder ver las estrellas. Lástima que lo único que tenga de allí sean recuerdos sueltos.

Sin embargo, todavía me queda por descubrir una parte de esa casa... El desván. Nunca he subido [y no será por falta de curiosidad...]. Abro la puerta que da a las escaleras, pero siempre me quedo ahí. Mirando la bombilla que se deja ver entre los peldaños y el vaho que sale de mi boca al respirar. No sé. Supongo que unas escaleras que no se han cambiado desde mil setecientos y pico, por muy sólidas que sean, no me dan mucha confianza... Pero prometo que la próxima vez subo sin falta. Y después os lo cuento. Jejeje!

[Estoy buscando una foto que quede bien. En cuanto la tenga, la pongo y borro este parrafillo].

viernes, 4 de enero de 2008

Ha llegado...

... ¡el Estatuto del Becario en las Empresas!

Hace unos minutos me he encontrado en ElPais.com la siguiente noticia: El PSOE promete un 'estatuto del becario'. Y no he podido por menos que leerlo y buscar algo de información en una cuestión que nos toca tan de cerca (tampoco había mucha). Primero fue el turno de los becarios de investigación, ahora les toca a los valientes que intentan compaginar los estudios con las prácticas o que 'sacrifican' su verano por vocación (porque el que pretenda hacerse rico, lo lleva claro...)

"La finalidad [de esta medida] es fomentar el contrato de los becarios cuando acaben su formación en la empresa en cuestión", cosa que se hace en muchos países que consideran las prácticas como una inversión de futuro. ¿Por qué los empresarios españoles no se enteran? ¿Por qué los becarios son la alternativa más económica, por no decir gratuita en muchos casos, para poder dar vacaciones al resto de la plantilla?

"Aprendes lo que nunca encontrarás en los libros", dicen. Y sí, es cierto. En lo que a periodismo se refiere, en la uni no pueden enseñarte qué hacer en una rueda de prensa o cómo reaccionar ante un entrevistado que se va por las ramas. Desde luego que aprendes. Te espabilas, diría yo. Sin embargo, entre las bromas y el cachondeo de las redacciones también topas con la realidad del mundillo. En este terreno puedo decir que he tenido mucha suerte. Siempre he dado con buena gente dispuesta a ayudarme en cualquier cosa, dispuesta a enseñarme.

Además, las prácticas me dieron la razón. Sí. Sólo entonces me dí cuenta de que no me había equivocado, que la elección que hice tras la selectividad era la correcta. Definitivamente, el periodismo me gusta.

Y volviendo al tema, quizá este estatuto no sea más que otra promesa electoral, pero ójala llegue a materializarse. Por el bien de todos... nosotros.

martes, 1 de enero de 2008

¿Preparados?

¡Feliz 2008!

Otro mensaje navideño no! Jajaja! Pero sí un típico comentario que no puedo evitar:

Vestido de Nochevieja: 49'90 euros.
Entrada de Cotillón: 60 euros.
Docena de churros: 2'15 euros

Comenzar el año así de bien: No tiene precio! Una gran noche, sí señor. Muchas gracias chicas!


lunes, 24 de diciembre de 2007

¡Feliz Navidad!

Prefiero decirlo a escribirlo...

Así que, aquí tenéis mi primer vídeo! Jeje!



PD.: Si el rey puede... ¿Por qué yo no?

sábado, 8 de diciembre de 2007

La última pieza

Hoy me apetece... volver a hacer el puzzle que se cargó la Eu.

El Beso de Robert Doisneau. 1500 piezas. Pasé tres días colocándolas una tras otra. La mayoría en tonos grises, dado que la instantánea es en blanco y negro. Bastante difícil, todas parecían iguales. Una vez terminado pensaba colgarlo en la pared, pero por hache o por be todavía no lo había hecho. Error. Hace dos semanas, mi hermana deshizo la mitad, no sé cómo. Creo que se le cayó al intentar retirarlo. De todos modos, da igual. Mañana estará acabado de nuevo.

Me gustan los puzzles, aunque no como a todo el mundo. Para muchas personas es un hobby que les ayuda a relajarse. Entran y salen de la habitación sin presiones. Ponen cuatro o cinco piezas al día. Yo no. A mí me gusta ver el puzzle terminado desde el momento en el que pongo la primera pieza. Primero busco las cuatro esquinas y luego cierro el marco. Después separo las piezas por colores, las agrupo y comienzo por sectores. Me estresa la idea de que esté a medias. Me despierto y me acuesto pensando en el puzzle. Cierro los ojos y veo piezas. Sí. Es una obsesión... Pero me siento tan bien cuando coloco la última...

Suelo hacer uno cada verano o cada dos. No importa el número de piezas, ni el motivo. He hecho castillos, panorámicas de ciudades como Nueva York (donde se ven todavía las Torres Gemelas) y paisajes. El más grande fue uno de 3000 piezas en el que se ve el Kilimanjaro de fondo y una manada de elefantes en primer plano. Tardé cinco días.

Los puzzles me gustan, aunque no tengo la suficiente paciencia como para tomármelo con calma.

martes, 4 de diciembre de 2007

Hoy me apetece...

... ¡cenar ositos de gominola!


¡Sí! No importa el color, si están cubiertos de azúcar o si no son del todo blanditos... ¡Ñam, ñam! Aunque parezcan inofensivos, dicen que son culpables de la hiperactividad de los niños... ¡Jajaja! Me da igual. Yo compraré mañana. Hace mucho tiempo que no me paso por una tienda de chucherías. Junto con el regaliz, más el negro que el rojo, son mis favoritos.

Mañana a estas horas...

... ya estaré en casita!

Estoy preparando la maleta. Ya tengo mi billete y muchas ganas de veros a todos! Echo de menos hasta el frío de Soria! Ese que te obliga a subirte la bufanda hasta la nariz y te pone las orejas rojitas. [Me arrepentiré de esto en los próximos días...] ¡Jejeje! Y como siempre, no sé lo que meter. Lo primero de todo, ¡el abrigo! Pantalones, camisetas, jerseys... ¿Demasiada ropa? Seguramente.. ¡Las zapatillas! ¿Y qué hago? ¿Dejo aquí las botas? No, me las llevo también.

Últimamente, mi vida es un desastre... La falta de horarios que marquen mi rutina y estos fines de semana de cuatro días están acabando conmigo. ¡Jajaja! Dormir tres horas en tres días creo que demuestra que mi capacidad de organización está fallando. Pero pienso cargar pilas estos días y sorprenderos después del puente con energías renovadas. Jajaj! Un puente que, por cierto, se me ha echado encima...

Menos mal que dentro de este desorden, tengo algo de tiempo para mí. Ayer estuve pensando. Salí de casa con el mp3 sin pilas y la excusa de visitar una exposición sobre la libertad de prensa. En mi bolsillo, un par de anuncios de habitaciones en alquiler por el centro por si acaso... [Se me olvidó la cámara de fotos...] No tendría que haber tardado más de dos horas en volver, pero en su lugar decidí andar un rato. La Navidad ha llegado a la capital y la verdad es que le sienta bien...