Terminó el cuatrimestre, terminó el curso y ya estoy en casa!! Jajaj! A partir de ahora este blog ya no es de la asignatura, quiero decir, que a partir de ahora escribiré lo que me apetezca... Pensé en crear uno nuevo, pero lo reconozco: soy una vaga... Así que, reinauguro mi blog. ¿Qué significa esto? Pues que el debate sobre blogs, ciberperiodismo, periodismo digital y tantos otros términos tan recurrentes durante estos últimos meses tendrá que empezar a buscarse otro sitio. Bueno... No sé.

Todos tenemos un Mayo como el de la canción de Ramiro... Bueno, quien dice un Mayo, dice un Julio, un Agosto o un Enero (¿Por qué no?) Por eso es fácil sentirla. (Soy cursi a veces...) Abreviando. ¿Todo esto a cuento de qué? Pues de que "por culpa" (jeje!) de una de sus frases, me rayé durante todo el viaje de vuelta a casa... En parte, también por no darme cuenta de que podía haber utilizado la calculadora del móvil, jajja!
El motivo es lo de menos. Echando cuentas descubrí que nadie puede vivir un millón de días... Nadie tiene un millón de noches... Es matemáticamente imposible. Ja! Y biológicamente también. Da penilla pensarlo, ¿no? Yo llevo 7264 exactamente. (No preguntéis cómo se calcula porque ni yo lo sé. Los números no son lo mío. Me aprendí de memoria los botones que hay que ir apretando en una calculadora científica o financiera o como sea...) Y los que me quedan!! Parece una barbaridad, pero comparando no es nada. Uy! Y dentro de muuuuy poquito los veinte!
Termino ya, que me están esperando. Un apunte para Javi: A ver cuando tenemos una de nuestras laaargas conversaciones trascendentales, que ya las echo de menos. Y si no mira lo que pasa, jajaja! La gente va a empezar a pensar que estoy loca...
Y os dejo otra canción que también me gusta mucho: